Hosting VPS: Factores importantes que debes conocer antes de comprar

 

El aumento de iniciativas digitales, tiendas virtuales, vlogs o aplicaciones web hechas a medida, ha disparado la necesidad de alternativas de hospedaje más adaptables.

Dentro de esta demanda, el Hosting VPS (Servidor Privado Virtual) presenta una alternativa equilibrada entre el hosting compartido y los servidores exclusivos. Brinda más autonomía, eficiencia y capacidad de ampliación a costos más grandes que un servidor físico dedicado.

No obstante, antes de contratar un plan VPS, hay que estar al tanto de ciertos aspectos que podrían diferenciar el rendimiento de un sitio web. Decidir sin sopesar detalles técnicos, capacidad de crecimiento, protección o asistencia técnica puede resultar en descontento y pérdida de tiempo. Este texto te orienta sobre los puntos clave que debes valorar antes de formalizar la adquisición de un Hosting VPS.

¿De qué hablamos cuando decimos «Hosting VPS»?

Un VPS, o Servidor Privado Virtual, es un servidor único para la marca, pero en realidad comparte espacio con otros en una máquina física. Cada VPS tiene su propio sistema operativo, una parte específica de los recursos del servidor (CPU, memoria, espacio en disco) y puede configurarse como el usuario desee, lo que da mucha más independencia y poder de decisión.

Los VPS y sus tipos

Una de las primeras cosas a considerar cuando se crea una marca digital es si requiere un VPS administrado o uno no administrado. Las diferencias entre ambos tipos son:

VPS administrado: el proveedor se ocupa del mantenimiento, de poner al día la seguridad y de la asistencia en general.

VPS no administrado: ofrece el control de las operaciones, pero pide saber cómo manejar servidores Linux o Windows. Se sugiere para programadores o negocios con personal técnico.

Los recursos del servidor

Al momento de seleccionar el hosting, es importante examinar los recursos que tiene a disposición, sobre todo porque los requerimientos varían entre proyectos. Así que se debe tener en cuenta:

● La memoria RAM disponible, pues afecta de manera directa la eficiencia del servidor.

● La CPU si se espera mucho volumen de consultas o un gran procesamiento.

● Espacio suficiente en el SSD, ya que esto optimiza los tiempos de respuesta.

● El tope de transferencia mensual, especialmente si la página web tiene mucha actividad.

¿Dónde se ubica el servidor y qué tan rápida es la conexión?

El punto exacto donde está el centro de datos puede tener una gran influencia en lo rápido que carga la página web. Por poner un caso, si la mayoría de tus usuarios están en Latinoamérica, lo ideal sería buscar un proveedor con servidores que estén cerca, para que la espera sea menor.

Aparte de eso, una red de conexión que funcione bien asegura que las respuestas sean rápidas y que tu sitio esté disponible por más tiempo para quienes lo visitan.

Asistencia al cliente y ayuda técnica

Aun cuando el VPS funcione sin problemas, tener un buen soporte técnico es un punto relevante para solucionar cualquier problema. El servicio completo debe ofrecer:

● Disponibilidad total, las 24 horas.

● Distintas vías de comunicación: chat online, sistema de tickets, llamadas…

● Asistencia en varios idiomas

Tomar una decisión informada proporciona tranquilidad, mejor rendimiento y la confianza de que la plataforma digital cuenta con una base sólida para crecer.