Los ataques de ransomware se multiplicaron en 2018

Las criptomonedas no solo han ganado auge y popularidad entre los jóvenes inversionistas, sino también entre los hackers y estafadores, quienes ven a los Bitcoins como un negocio atractivo por las facilidades que ofrecen al momento de realizar operaciones en internet.

De acuerdo con un estudio realizado por la Alianza de Amenazas Cibernéticas (CTA), los robos de criptomonedas, denominados como ransomware, aumentaron en un 459%. En comparación al año pasado, el 2018 culmina como uno de los más afectados en lo que a ciberseguridad para el criptomercado se refiere.

¿Qué es el ransomware?

Es un tipo de virus que impide o limita la accesibilidad del usuario a su propio sistema informático con el cifrado o bloqueo de archivos. Si las víctimas quieren recuperarlos, deberán pagar un rescate con bitcoins que el mismo malware solicita.

Los equipos pueden ser infectados a través de páginas web maliciosas que descargan el programa malicioso. También los ordenadores corren el riesgo de coger el virus mediante el correo electrónico, específicamente cuando se abre un archivo adjunto que instala el malware. Este tipo de ransom es conocido como cryptolocker.

Ante un ataque de este estilo, las autoridades pertinentes recomiendan que los afectados formateen sus equipos, instalen copias de seguridad y posteriormente parcheen bien el sistema, de modo que el virus no use nuevamente la misma vía de entrada. Bajo ningún concepto deben pagar el rescate y, de no tener conocimientos informáticos, lo mejor es acudir a un experto.

Dos virus de este tipo, WannaCry y Petya, fueron los responsables de la pérdida de hasta 117 millones de dólares de empresas como Beiersdorf AG y Reckitt Benckiser, encargadas de producir la crema Nivea y fabricar los condones Durex, respectivamente.  Ambos software maliciosos infectaron las redes de dichas organizaciones y bloquearon los discos duros de los equipos afectados.

Otras amenazas

Además del ransomware, los hackers cuentan con un repertorio de mecanismos que burlan los sistemas de seguridad y les permiten robar las criptomonedas. Alguno de ellos son el cryptojacking, el hackeo a casas de cambio, ataques a blockchains y monederos en línea, clonación de apps, entre otros.

Ante la proliferación y masificación de los ataques, muchas compañías del criptomercado han creado campañas para promover consejos de ciberseguridad entre los usuarios.