No soy de los que suelen modificar consolas. Nunca me ha dado por abrir cacharros ni tengo herramientas de precisión en casa. Pero un colega no dejaba de hablarme de un chip que “liberaba” la Switch y que se podía instalar en sitios como Nopea. Al principio no le hice mucho caso, pero un día me picó la curiosidad y empecé a investigar eso de la instalación del chip Hwifly.
Y aquí estoy, contándolo, porque la experiencia fue bastante distinta a lo que esperaba.
Cuando buscas respuestas y encuentras más dudas
Tabla de contenidos
Pones “chip Hwifly” en internet y lo primero que aparece es un montón de palabras raras: payloads, CFW, reinx, hekate, sysnand, emunand… Todo muy técnico. Quise saber si era algo legal, si era seguro, si valía la pena. Y sobre todo, si mi Switch podía con eso. Hay un modelo concreto que necesita el chip porque no se puede modificar por software, y claro, si tienes una de esas, te ves obligado a tirar de hardware si quieres experimentar.
Fue ahí cuando me topé con Nopea, una página bastante directa, sin demasiadas vueltas. Hablaban de instalar el chip Hwifly en consolas recientes, que lo hacían rápido, con herramientas pro, y que entregaban la consola ya lista para usar con un sistema modificado. Me llamó la atención que ofrecieran garantía incluso en un proceso que implica abrir la consola.
La experiencia como cliente primerizo
Me puse en contacto con ellos. Me preguntaron qué modelo de consola tenía, si estaba actualizada, y si había sido abierta antes. Les llevé la Switch un martes por la mañana, sin muchas expectativas. El sitio parecía una mezcla entre taller de electrónica y tienda de barrio: limpio, ordenado, sin carteles chillones. El técnico me explicó lo que iban a hacer, los puntos de soldadura, las pruebas que harían después y cómo configurar la microSD para no liarla.
Me dio confianza. Sobre todo porque no me intentó vender nada más. No hubo ese rollo de “aprovecha y cámbiale la batería” o “compra esta tarjeta ya preparada”. Solo el chip, la instalación, las pruebas, y una pequeña guía para entender lo básico del nuevo sistema.
¿Y después qué?
La consola estuvo lista el mismo día. Al encenderla, parecía igual, pero tenía un nuevo menú oculto desde el que podía arrancar otro sistema. Me enseñaron cómo cambiar entre uno y otro, cómo actualizar sin meter la pata y cómo evitar baneos si quería seguir usando mi cuenta normal. Todo explicado sin prisas, con ejemplos y paciencia.
Ahí fue cuando entendí que el chip no es un fin, es una herramienta. Sirve para quien quiere explorar, probar cosas que Nintendo no permite. Para quien tiene interés real por modificar, no solo por jugar sin pagar. Yo acabé usando emuladores de consolas viejas que tenía olvidadas, y recuperé juegos que me marcaron en la infancia.
¿Repetiría? Sí, pero ahora con más criterio
No es algo que recomendaría a cualquiera. Si solo quieres jugar a tus juegos de siempre, no necesitas esto. Pero si te interesa tener el control, usar software alternativo o simplemente te gusta saber que puedes personalizar tu consola hasta el fondo, entonces vale la pena.
Y si no sabes por dónde empezar, en sitios como Nopea explican todo con una naturalidad que ayuda bastante. No te hacen sentir torpe por no saber, ni te presionan. Solo te ofrecen una posibilidad. Tú decides si la tomas o no.

